Realidades irreales

Javier Maderuelo, El País, 12/4/2003

El artista argentino Aníbal Merlo se interroga sobre la naturaleza de lo existente a través de sus pinturas, esculturas y fotografías. Paisajes y objetos como ruinas de una extraña irrealidad que se desdibujan en un aura poético.

Aníbal Merlo (Buenos Aires, 1949) se sirve de su obra para interrogarse sobre la realidad. Su pregunta no es filosófica sino que se plantea por medio del acto de mirar el mundo y las cosas para fijar las imágenes en una suerte de paisajes sin escala que corresponden a una geografía de hibridación, en la que lo material y lo imaginario se alternan y alteran mutuamente. El trabajo del artista, al contrario que el del filósofo, que pretende alcanzar las esencias, consiste en manipular las apariencias, en generar otros mundos y pro-yectarlos contra la tediosa cotidianidad. Parece ser aceptado que la realidad se caracteriza por la materialidad mientras que las imágenes soñadas se diluyen y metamorfosean como si fueran un fluido caprichoso sin forma definida. Sobre estos temas elabora Aníbal Merlo sus obras, que se concretan en

pinturas, fotografías o esculturas, en las que hace continua referencia a lo material tangible pero en las que, sin embargo, la materia pierde realidad al ablandarse o torcerse, como si fuera a comcnzar a derretirse. No se trata ahora del empleo de un recurso más o menos surrealista, sino de una superación particular de ciertos tabúes sobre la mirada que aún pesan considerablemente en el mundo de las artes.