Algunas ideas
vertebradoras


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El viaje como metáfora del devenir. El paisaje como ámbito de ensoñación. Ciertas arquitecturas industriales que me conducen a construcciones  primitivas. Instrumentos imaginarios, rescatados de regiones remotas,  que surgen entre los pliegues de esculturas emparentadas con el reino vegetal. Los juegos de escala fotográficos, elementos de la naturaleza convertidos en escenarios monumentales. Las fotografías antiguas de personas anónimas, su tiempo presente y sus pensamientos. Tiempos eternos pero no tan lejanos.

En la naturaleza y sus recovecos me aguardan muchas de las cosas que busco sabiendo que ya están dentro de mí, en mi memoria o en mi imaginación. Geografías de dudosa existencia en las que sobresalen construcciones que nunca pretendieron ser bellas pero que ahora, medio destruidas y desgastadas, comienzan a serlo. Llanuras horadadas con restos de naufragios de barcos que nunca zarparon. Geografías desconocidas, llanuras inabarcables, cauces de ríos y profundidades oceánicas. Juegos apoyados en la verosimilitud de la fotografía, la energía de la materia pictórica y la presencia sólida de las esculturas. Lo que no se ve, la atmósfera de una presencia humana transitando por escaleras hacia nubes rojizas que se desvanecen al borde del abismo. Regiones híbridas con más interrogantes que afirmaciones.




Some structuring ideas

The journey as a metaphor for becoming. Landscape as a berth for daydreaming. Some industrial architectures that lead me to primitive constructions. Imaginary instruments, unearthed in remote regions, that emerge between the folds of sculptures akin to the vegetable realm. Photographic games of scale, bits of nature turned into monumental sceneries. Old photos of anonymous people, their present time and their thoughts. Eternal, but not so distant times.

In nature and its nooks and crannies await many of the things I seek for, knowing that they are already within me, in my memory or in my imagination. In geographies of dubious existence, constructions stand out which never sought to be beautiful. Now, half destroyed and worn down, they begin to be so. Lowlands punctured with the remains of shipwrecks that never set sail. Uncharted lands, boundless plains, river courses and ocean depths. Games nurtured by the credibility of photography, the energy of pictorial matter and the solid presence of sculptures. What is not seen: the atmosphere of a human presence, climbing stairs towards reddish clouds that vanish near the edge of the abyss. Hybrid regions with more riddles than statements.





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